El Camí de llum

Descubre Cadaqués y Cotlliure, las dos joyas de la Costa Brava

150km para descubrir los secretos del Mediterráneo

Cadaqués

 

El nombre de Cadaqués está ligado al Mediterráneo, a algunas de las playas y calas más emblemáticas de la Costa Brava; al espectacular paisaje del Parque Natural del Cap de Creus; a la tranquilidad de una población en la que todavía se respira su carácter marinero; y a importantes artistas e intelectuales que han encontrado aquí su paraíso de inspiración, como el genio ampurdanés del surrealismo, Salvador Dalí.

Al fondo de la bahía de Cadaqués se eleva el angosto entramado de callejuelas empedradas y casas blancas que configura su casco histórico. Sobre el perfil de la villa destaca la imagen de la iglesia de Santa María, templo de blanca fachada y cuidadosamente restaurado que alberga un magnífico retablo dorado de estilo barroco. Por su parte, la arquitectura modernista ha dejado su peculiar impronta en algunas de los edificios más notables de la ciudad, como la Casa Serinyana (conocida como la Casa Blaua). Durante las primeras décadas del siglo XX, la localidad se convirtió en un importante foco cultural europeo. Numerosos artistas vanguardistas, entre ellos Picasso, Chagall o Klein encontraron en este hermoso rincón gerundense su particular fuente de inspiración.

Una de las calas más populares de Cadaqués, es la cala de Portlligat; donde Dalí residió durante mucho tiempo.

El nombre de Portlligat se puede explicar porque si miramos el mar desde la playa parece como si este rincón estuviera completamente rodeado de tierra, como un lago. Hay dos islas, la Isla de Portlligat, y a su lado hay otra isla más pequeña, Sa Farnera. Portlligat ha sido tradicionalmente la base de muchos de los pescadores de Cadaqués, y en la orilla de Portlligat aún amarran algunos de los pocos que quedan en la villa. La casa de Dalí tiene su origen en un grupo de barracas de pescadores. Precisamente, fue en este lugar donde el artista encontró la paz y la inspiración para llevar acabo muchas de sus creaciones artísticas.

En el norte de la población encontrarás una de las grandes maravillas naturales de las comarcas de Girona: el Parque Natural de Cap de Creus, un conjunto de parajes que pasarán a ocupar un lugar privilegiado en tu memoria. No olvidarás las vistas del litoral, salvaje, moteado de pequeños islotes, con acantilados de vértigo y recónditas calas. Ni las rocas con las caprichosas formas que la erosión del agua y del viento ha esculpido: con un poco de imaginación podrás ver en ellas leones, dragones, camellos, águilas y otras figuras. También conservarás el recuerdo del interior del parque, un paraíso biológico de bosques y prados que puedes recorrer en mil y una excursiones.

Cadaqués

 

El nombre de Cadaqués está ligado al Mediterráneo, a algunas de las playas y calas más emblemáticas de la Costa Brava; al espectacular paisaje del Parque Natural del Cap de Creus; a la tranquilidad de una población en la que todavía se respira su carácter marinero; y a importantes artistas e intelectuales que han encontrado aquí su paraíso de inspiración, como el genio ampurdanés del surrealismo, Salvador Dalí.

Al fondo de la bahía de Cadaqués se eleva el angosto entramado de callejuelas empedradas y casas blancas que configura su casco histórico. Sobre el perfil de la villa destaca la imagen de la iglesia de Santa María, templo de blanca fachada y cuidadosamente restaurado que alberga un magnífico retablo dorado de estilo barroco. Por su parte, la arquitectura modernista ha dejado su peculiar impronta en algunas de los edificios más notables de la ciudad, como la Casa Serinyana (conocida como la Casa Blaua). Durante las primeras décadas del siglo XX, la localidad se convirtió en un importante foco cultural europeo. Numerosos artistas vanguardistas, entre ellos Picasso, Chagall o Klein encontraron en este hermoso rincón gerundense su particular fuente de inspiración.

Una de las calas más populares de Cadaqués, es la cala de Portlligat; donde Dalí residió durante mucho tiempo.

El nombre de Portlligat se puede explicar porque si miramos el mar desde la playa parece como si este rincón estuviera completamente rodeado de tierra, como un lago. Hay dos islas, la Isla de Portlligat, y a su lado hay otra isla más pequeña, Sa Farnera. Portlligat ha sido tradicionalmente la base de muchos de los pescadores de Cadaqués, y en la orilla de Portlligat aún amarran algunos de los pocos que quedan en la villa. La casa de Dalí tiene su origen en un grupo de barracas de pescadores. Precisamente, fue en este lugar donde el artista encontró la paz y la inspiración para llevar acabo muchas de sus creaciones artísticas.

En el norte de la población encontrarás una de las grandes maravillas naturales de las comarcas de Girona: el Parque Natural de Cap de Creus, un conjunto de parajes que pasarán a ocupar un lugar privilegiado en tu memoria. No olvidarás las vistas del litoral, salvaje, moteado de pequeños islotes, con acantilados de vértigo y recónditas calas. Ni las rocas con las caprichosas formas que la erosión del agua y del viento ha esculpido: con un poco de imaginación podrás ver en ellas leones, dragones, camellos, águilas y otras figuras. También conservarás el recuerdo del interior del parque, un paraíso biológico de bosques y prados que puedes recorrer en mil y una excursiones.

Cotlliure

 

En el extremo sur de Francia, a 26 km de la frontera española, Collioure, joya de la costa rocosa, goza de una auténtica y un ambiente protegido.

El pequeño puerto catalán se encuentra lejos en una cala donde vienen a mezclarse las aguas del mar Mediterráneo y las rocas de la cadena de las montañas de los Pirineos.

Un clima y el sol excepcionales garantizados por la Tramontana hace Collioure un sitio único donde el bienestar y el estilo de vida catalán toman su fuente.

Varias playas de arena o guijarros, arroyos, aguas cristalinas, le permitirán disfrutar de la natación.

Cotlliure

 

En el extremo sur de Francia, a 26 km de la frontera española, Collioure, joya de la costa rocosa, goza de una auténtica y un ambiente protegido.

El pequeño puerto catalán se encuentra lejos en una cala donde vienen a mezclarse las aguas del mar Mediterráneo y las rocas de la cadena de las montañas de los Pirineos.

Un clima y el sol excepcionales garantizados por la Tramontana hace Collioure un sitio único donde el bienestar y el estilo de vida catalán toman su fuente.

Varias playas de arena o guijarros, arroyos, aguas cristalinas, le permitirán disfrutar de la natación.